Aunque Martínez lidera encuestas, Quintela no está en los planes del bederismo

Lo único que tiene en claro el bederismo es que Ricardo Quintela no es su candidato a gobernador. Después de eso, se verá dentro de la Casa de Gobierno.

Más allá del acercamiento de algunos funcionarios con el intendente, Luis Beder Herrera tiene otra estrategia electoral: pasa por Sergio Casas, Claudio Saúl y Teresita Madera.

Al gobernador lo hablaron desde la Casa Rosada, en donde le advirtieron dos cosas: una que las elecciones deben ser en octubre y la otra es el crecimiento del radical Julio Martínez.

La respuesta del mandatario fue la siguiente: La Rioja hará lo que dispongan las demás provincias. Es decir, Beder Herrera habla con casi todos los gobernadores peronistas y en su gran mayoría, quieren despegarse de las elecciones nacionales. Por lo cual, el borrador del decreto de convocatoria ya está a la firma.

Lo otro que el gobernador no le preocupa Martínez, ya que cree que tiene un techo debido que hoy ronda el 28 por ciento de intención de voto, muy por debajo de lo logrado en las últimas elecciones PASO.

Beder Herrera lo hace responsable en cada reunión a Quintela -hoy el peronista mejor posicionado en los sondeos propios y extraños- de “haberlo engordarlo” a Martínez, al entender que lo apoyó con su aparato en los comicios legislativos. Por este motivo, no le abrió la puerta en la Casa de Gobierno y hoy, hizo lo contrario, le cerró el envío de recursos extras.

El quintelismo prepara la contraofensiva, a raíz de esa posición de la Residencia Oficial.

Dentro del propio oficialismo sostienen que Beder Herrera no le cae mal que Martínez gane las elecciones. Ya lo dijo en el acto del 17 de octubre, que se viene un gobierno de transición por cuatro años.

Obviamente el bederismo lo tomó como que Beder Herrera vuelve en el 2019. Sin embargo, los operadores bederistas entienden que se podría dar una ecuación: Martínez Gobernador y Beder Herrera al poder.

El gobernador ya tiene un despacho como mandatario en la Casa de Todos, sede del PJ. Quiere hacer política desde ese lugar y piensa en las malas experiencias de las administraciones radicales.

Martínez de llegar a gobernador tendría la Legislatura y la mayoría de las intendencias de otro signo político. Por este motivo, se habla de gobernabilidad.

A ese juego llega el hiperbederismo a la hora de explicar el peligro de perder en los comicios provinciales. Beder Herrera piensa en la fórmula Saúl-Madera.

Publicado por

German La Rioja

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