Bederismo sin Beder: Sindican a Bosetti como el Vandor riojano

Fue el más importante dirigente gremial de la historia argentina contemporánea, con un protagonismo central en los años que siguieron al derrocamiento de Perón en 1955 y luego, durante la agitada década del ’60, como líder del sindicalismo peronista. Creador de un estilo, una táctica y una estrategia que definieron el accionar del poder sindical, movilizó a miles de personas en las tomas de fábricas sin muertos ni heridos; fue además el único dirigente peronista que se atrevió a enfrentar a Perón e imaginar la formación de un renovado Partido

Cada uno de los movimientos de Augusto Vandor (1923-1969) fue configurando el prototipo del dirigente sindical, después de los lejanos tiempos del sindicalismo de resistencia obrera y antes de los más cercanos del sindicalismo empresarial. Era el exponente de un modelo sindical que sobrevivió a gobiernos del más variado signo. Un modelo sustentado en el manejo de las negociaciones paritarias; las Obras Sociales y sus suculentas cajas, y la representación unificada de los trabajadores en un sindicato por rama de actividad y una confederación única. No sólo la poderosa Unión Obrera Metalúrgica da cuenta de un antes y un después de este hombre polémico y tan imponente como esquivo al faranduleo político y las apariciones estelares. La trayectoria del sindicalismo, las luchas políticas y conflictos sociales, y toda la literatura historiográfica encuentran en él un punto de inflexión.

Vandor fue quien se imaginó un peronismo sin Perón. Los propios funcionarios provinciales acusan al ministro de Infraestructura, Néstor Bosetti, que piensa en un bederismo sin el gobernador Luis Beder Herrera.

De esa forma, sindican a Bosetti como el Vandor riojano.

La mayoría de funcionarios piensan lo mismo.

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Publicado por

German La Rioja

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