Elecciones 2015: El gran triunfo del menemismo

f620x0-298504_298522_16Ninguna expresión política desde 1983 llegó a ser tan exitosa como el menemismo, una línea de pensamiento peronista que representa el punto máximo de la denominada “derecha liberal” en el país. Sus jóvenes exponentes de antaño se transformaron en la nueva cara del justicialismo y de una expresión híbrida y vacía de contenidos políticos e ideológicos: el PRO.

Los procesos políticos no son inmediatos y sus consecuencias comienzan a verse en forma clara después de años, pero estos se pueden apreciar sólo si la memoria y los archivos están activos. En la década del ’90 el ex presidente Carlos Saúl Menem, que impuso a toda costa el neo liberalismo norteamericano en estos lugares, para reformar el peronismo, puso sus ojos en ex deportistas destacados y artistas.

Con esta lógica llegaron al PJ Ramón “Palito” Ortega, Carlos Reutemann y Daniel Scioli, los tres terminaron manejando provincias. También desembarcaron Sergio Massa, Aníbal Fernández y Juan Carlos Romero, este último que llegó a ser compañero de fórmula de Menem en el 2003. Salvo Reutemann y Romero, los otros fueron muy exitosos.

La relación del intendente porteño, Mauricio Macri, con el menemismo pasó más por los negocios que por la política, que de última y en esos años de peronismo liberal, estaba al servicio de la economía. La familia Macri fue una de las grandes beneficiarias del proceso de privatización que emprendió Menem.

Quedaron para el recuerdo que los Macri tuvieron que recurrir a la Corte de Justicia, manejada por el peronismo, para que los salvara de ser condenados por una evasión de impuestos con la empresa SEVEL, que ascendía a casi 30 millones de dólares. También fue noticia el contrabando de auto partes desde Brasil, que si no fuera por la intervención directa de Menem, Franco Macri terminaba preso.

Gracias a la gestión menemista, el grupo se quedó con el Correo Argentino, que después fue re estatizado, el mismo periplo que siguió YPF, Ferrocarriles Argentinos, las AFJP y Aerolíneas Argentinas, entre otras empresas estatales vendidas por el peronismo en los 90 y recompradas 20 años después por representantes del mismo partido, provocando terribles pérdidas económicas al país.

Volviendo a Mauricio Macri. En 2003 fundó el partido Compromiso para el Cambio, integrante de la alianza PRO (Propuesta Republicana), que preside desde entonces. Se desempeñó como diputado nacional por la Ciudad de Buenos Aires entre 2005 y 2007, año en que fue electo como jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, cargo para el que fue reelegido en 2011.

Para Macri, “Menem es el gran transformador” de la Argentina y el ex presidente asegura, con razón:: “Soy el padrino político de Scioli, Massa y Macri”. Menem tiene en su triada a su preferido: Daniel Scioli, de quien cuenta: “Él entró en el mundo de la política a partir de mi insistencia de que se dedique a este mundo, al cual le era totalmente ajeno”.

La carrera política de Daniel Scioli comenzó en 1997, cuando fue electo diputado nacional por la Ciudad de Buenos Aires, luego de imponerse en las elecciones internas del PJ con el apoyo de Menem y Manzano. Fue reelecto en 2001. Tras la crisis de Fernando de la Rua, el entonces presidente provisional Eduardo Duhalde lo nombró Secretario de Turismo y Deporte de la Nación.

Como parte de la negociación con Duhalde, el ex presidente Néstor Kirchner lo llevó como compañero de fórmula en las elecciones del 2003. El 28 de octubre de 2007 es elegido gobernador de la provincia de Buenos Aires, con el apoyo del kirchnerismo y es reelecto en el 2011, esa vez  el apoyo fue a regañadientes y ahora, a pesar de las duras criticas K, es el candidato de Casa Rosada.

Sergio Massa llega al peronismo desde la UCD, la expresión liberal más ortodoxa del país. El menemismo lo recibió con los brazos abiertos. Entre 1994 y 1996 fue presidente de la Juventud Liberal en la provincia de Buenos Aires. Massa pertenecía al sector más duro de la UCD, liderada por el propio Álvaro Alsogaray, y era ya en ese momento un entusiasta confeso del gobierno de Carlos Menem y de todas las dictaduras militares.

Massa y cientos de liberales migraron al Partido Justicialista. Massa pasó a militar en su San Martín natal con el dirigente sindical Luis Barrionuevo, que lo proyectó para ocupar una subsecretaría en el Ministerio del Interior. Luego fue asesor de Ramón “Palito” Ortega en el Ministerio de Desarrollo Social. Finalmente, fue elegido diputado provincial de Buenos Aires ya en las listas del peronismo.

Durante la presidencia interina de Eduardo Duhalde y gracias a las gestiones de su suegro, Fernando “Pato” Galmarini, quien era asesor de Eduardo Duhalde, Sergio Massa fue puesto al frente de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES), cargo en el que se mantuvo aún después de realizadas las elecciones presidenciales del año 2003.

En las elecciones legislativas del año 2005, Massa fue elegido diputado nacional por primera vez, pero renunció asumir a su banca para seguir al frente de la Administración Nacional de la Seguridad Social, a instancias del entonces presidente Néstor Kirchner, manteniéndose en este cargo hasta ser elegido intendente de Tigre por primera vez, en 2007.

En realidad y analizando sus discursos, queda en claro que todos representan el mismo sector de pensamiento y la recurrente frase kirchnerista “no volver al pasado”, no tiene ningún sentido, ya que todos son parte del mismo peronismo de los 90 que los vio nacer. En octubre Argentina deberá elegir uno de los hijos directos del menemismo y nada garantiza que el peronismo, kirchnerismo incluido, gire sin anestesia a la derecha.

 

Por Eduardo Huaity González

Para El Intransigente