Alderete pidió prisión domiciliaria antes de ser condenado

victor-aldereteVíctor Alderete, titular del PAMI durante el gobierno del expresidente Carlos Menem, pidió cumplir su condena bajo un régimen de detención domiciliaria. El ex funcionario fue condenado a tres años y medio de prisión por los delitos de corrupción.

El ex funcionario del organismo prestacional de salud para jubilados, que ahora tiene 83 años, hizo el pedido durante una audiencia ante el Tribunal Oral Federal 6, que antes debe decidir si acepta o no la solicitud de condena acordada por la Fiscalía con el ex funcionario.

anto Alderete como otros siete ex funcionarios del PAMI reconocieron haber realizado pagos irregulares a empresas privadas por servicios que no fueron prestados o que el PAMI estaba en condiciones de brindar con sus recursos.

El acuerdo con la Fiscalía se realizó mediante un trámite de juicio abreviado en que los imputados reconocieron su culpa, tras lo cual la fiscal Gabriela Baigún fijó una pena ad referendum de la decisión del tribunal.

A Alderete le impuso una condena de tres años y medio de prisión y a los otros siete acusados penas de entre dos años y un año y ocho meses de prisión en suspenso.

Dos de ellos, los ex síndicos Carlos Morán y Fernando Dapero, accedieron además a devolver 496.000 pesos para fines sociales, una actitud que tanto Alderete como el resto de los acusados no aceptaron, por tratarse de un decisión voluntaria.

Otros dos acusados, los publicitarios Ricardo Morini y Carlos Azzariti, acordaron una probation para evitar el juicio y a cambio hacer tareas comunitarias y entregar una suma cercana a los 200.000 pesos.

Alderete hizo el pedido de prisión domiciliaria antes de estar condenado durante una audiencia previa ante el TOF 6 prevista en el Código Procesal Penal para que los acusados digan si acordaron libremente la pena con la Fiscalía.

Ahora los los jueces José Martínez Sobrino, María del Carmen Roqueta y Julio Panelo deben resolver si aceptan o no el acuerdo de pena y el pedido de Alderete de no ir a la cárcel.