Felipe Álvarez se encamina a ser el principal referente opositor

Muchas veces se dijo lo mismo: los tiempos del común de la gente no son similares al de la política. En el justicialismo dejan traslucir que a este ritmo el poder se perderá.

El interior fue el salvador para que Sergio Casas le entregara el bastón de mando a Ricardo Quintela que en una de sus principales medidas de gobierno fue el nombramiento de familiares y el agrandamiento de la estructura ministerial (existen casi 300 cargos nuevos creados). Un mal mensaje para aquellos que el oficialismo debe persuadirlos para que los vote.

El año que viene, la Capital pone en juego sus bancas legislativas, como así también en otros departamentos. Hoy el peronismo no tiene problemas con la hegemonía, es decir con el quórum en la Cámara de Diputados, pero la interna que aflora desde la Casa de Gobierno es un llamado de atención para el quintelismo gobernante.

Quintela se dejó rodear de nuevo por su familia, y el quintelismo desocupado, para desplazar a los verdaderos artífices de su triunfo y eso es muy peligroso para cualquier gobierno en La Rioja.

Felipe Álvarez olfateó el hartazgo social del capitalino con el peronismo en el poder desde 1983 y empezó a realizar un discurso con las palabras de los enojados (los votantes). Fue preciso al brindar el último discurso en la Cámara de Diputados que fue retransmitido en vivo y en directo por todos los canales de la televisión porteña.

El diputado nacional, ex Beder Boy´s y ex socio de Alberto Paredes Urquiza, que llegó a Buenos Aires por el partido Juntos por La Rioja tiró el primer misil al despacho de Quintela, quien es la continuidad del viejo peronismo: el crédito millonario en dólares para el Parque Eólico Arauco.

Ese mismo parque que no tendría que haber dejado sin luz a los riojanos el 1 de enero, que nadie olvida. Si hoy la provincia debería pagar esa acreencia, La Rioja se declararía en default.

Álvarez también usó términos no públicos de los intendentes sobre la coparticipación municipal. Los departamentos están empobrecidos por una mala distribución de recursos. La Capital es otra muestra cabal. Es la principal ciudad que se presenta devastada y que cambió de manos, hoy está la radical Inés Brizuela y Doria al frente, siendo todo un síntoma social.

Sergio Casas desde su banca se quedó sin fuerza para contrarrestar las denuncias de Álvarez y hasta el rostro cómplice de Sergio Massa fue todo un gesto por lo que había dicho en el Congreso. Así el legislador nacional no oficialista empezó a tomar la posta de la oposición.

El ex ministro de Beder Herrera y actual socio de Julio Martínez tiene una particularidad: es integrante de la bancada alineada al macrismo y es amigo personal de La Cámpora, que lo entusiasma para embanderarse para el 2023.

En la provincia Quintela quiere hacer quintelismo y en Buenos Aires, el cristinismo pretende construir su propio poder.

Álvarez corre con la ventaja también que el gobierno provincial no tiene quien le pueda contestar. Su amigo Juan Luna Corzo, jefe de Gabinete Q, pasó por todos los estados políticos en los últimos años como Federico Bazán y otros jóvenes que llegaron de la mano a la política de Beder Herrera.

Lo cierto es que desde su oficina cerca de la avenida Rivadavia, Álvarez logró que la sociedad lo identifique con lo que se viene en la provincia.

Hace un tiempo atrás el capitalino había sentenciado que el radicalismo se quedaría con el municipio y luego pasó, como que Martínez le ganara a Carlos Menem y que el desaparecido Héctor Olivares haga lo propio con Beder Herrera. Mauricio Macri se fue con un triunfo en Capital y Chilecito.  

Publicado por

German La Rioja

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