Hace 25 años, la Argentina de Menem era el único país del mundo con ‘cero inflación’

El 2 de marzo de 1995, hace 25 años, Argentina se convirtió en el único país del mundo con 0 puntos de inflación, convirtiéndose en una de las economías más fuertes de la región durante el gobierno de Carlos Menem. Desde entonces, y tras 18 años de gobiernos peronistas y 6 de gobiernos no peronistas, con 53% de inflación, Argentina se ubica en el tercer puesto de los países con mayor índice inflacionario después de Venezuela y Zimbabe.

La inflación 0 llegó en el quinto año del primer gobierno del riojano Carlos Menem. Cinco años antes, el primer presidente peronista post-dictadura había heredado de Raúl Alfonsin una economía en rápida descomposición, con una una hiperinflación cercana al 5.000%, previsión de recesión acumulada al final del año del 6% del PIB y deuda exterior totalizando los 63.000 millones de dólares.

Parándose en las antípodas de sus promesas electorales, el riojano aplicó con la ayuda del ministro de Economía Domingo Felipe Cavallo un programa de ajuste extraordinariamente duro, cuyo carácter ultraliberal provocó divisiones en la CGT y acusaciones de traición de muchos peronistas por considerarlo contrario al sentido social del Movimiento Justicialista.

En 1991 la tensión social comenzó a aminorar a la par que el programa de choque, capitaneado por el ministro de Economía (desde el 31 de enero) Domingo Felipe Cavallo, empezó a dar sus frutos macroeconómicos. Luego de fijar la cotización del austral en razón de 10.000 unidades por dólar, el año se cerró con una inflación de sólo el 173%.

Al finalizar 1995, el gobierno de Menem informó que la inflación anual fue la más baja desde 1944 (cuando fue de 0.3%) con un índice del 1.6%, menos de la mitad del proyectado originalmente por Domingo Cavallo. Ese año el país se ubicó en el 5° lugar entre los países que registraron la tasa de inflación más reducida después de Japón Singapur Holanda y Bélgica.

Entre 1990 y 1999 la economía nacional creció un promedio del 3,3% anual, un resultado realzado por la fortísima tasa registrada en 1997, el 8,4%. Al comportamiento positivo del PIB se añadió una evolución inflacionaria espectacular; en 1996 esta variable se contrajo nada menos que hasta el 0,1% anual, el índice más bajo del mundo aquel año, y a lo largo de la década se registraron trimestres con inflación negativa o deflación.

Publicado por

German La Rioja

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