El quintelismo muy expuesto en Buenos Aires, aunque piensa en cambiar jueces y endeudar a la Provincia

El sector que lidera el gobernador Ricardo Quintela quedó muy expuesto en Buenos Aires por el conflicto con la intendenta de la capital riojana, Inés Brizuela y Doria. El propio mandatario riojano lo sintió en carne propia al ser escrachado en el shopping Patio Bullrich cuando compraba ropa en uno de los lugares más caros de Argentina.

La basura en las calles riojanas llegó al corazón del poder central, ya que todo lo que pasa en La Rioja se lo relacionada con las acciones que llevaría adelante el presidente de la Nación, Alberto Fernández.

Quintela volvió este martes a la Casa Rosada, con el fin de hablar de incrementar los recursos extras en el presupuesto nacional del 2022, pero eso será una decisión exclusiva de la nueva configuración del Congreso de la Nación, donde hasta la vicepresidenta Cristina Fernández está en una encerrona política.

La idea es llevar los actuales montos de $13 mil millones (como está en el actual proyecto de presupuesto) a $20 mil millones para negociar por $17 mil millones. Por eso las reuniones con el Presidente, el ministro de Economía, el jefe de Gabinete y el ministro del Interior, pero ellos no votan en las cámaras Alta y Baja.

El quintelismo no pudo festejar su gran triunfo en las elecciones legislativas con el casi 57%, ya que el kirchnerismo perdió en el resto del país. Tampoco pudo vender el anuncio de un incremento salarial del 52% para el año que viene debido a la pelea con la Municipalidad.

Y menos aún instalar una posible precandidatura presidencial, a pesar de la mega pauta publicitaria en los medios de comunicación porteña (porque la basura tapa todo).

Pero el Gobierno tiene en agenda legislativa avanzar contra los jueces del Tribunal Superior de Justicia para que Karina Becerra (sobrina del gobernador) y Gabriela Asís (salvada por Quintela tras su paso por el Juzgado de Violencia de Género) sean las nuevas integrantes del máximo tribunal.

Los votos le sobran en la Legislatura porque todo es casi del mismo color o viven de la gran caja que maneja la Provincia que supera los $8 mil millones mensuales. Y eso no es nada porque también se piensa en un nuevo endeudamiento de $10 mil millones antes de fin de año.

El sector de Quintela busca avanzar rápidamente con el control territorial debido al avance que vendrá, según lo supone, cuando Juntos por el Cambio tome el timón del Congreso de la Nación.

El quintelismo gobernó a su gusto en los primeros dos años, donde los recursos sobraron (no sabían en qué gastarlo), y ahora se vienen nuevos tiempos que ya saben que no será lo mismo porque también la Argentina tiene que negociar con el FMI para llegar al 2023.